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Cuando formamos un equipo dentro de una organización para sacar adelante un proyecto, estamos juntando a personas de distintas disciplinas y backgrounds.

Por eso es tan importante que todas esas distintas perspectivas —– quieren unificar en solo una.

Para conseguir esto, es imprescindible desarrollar competencias tan importantes como la empatía,  y la escucha.

Y esto, se fomenta a base de práctica, utilizando herramientas y enfoques adecuados.

Para que un equipo empiece a ser autogestionado, deben cumplirse dos premisas básicas: el alineamiento y la cohesión.

Esto es algo en lo que siempre hacemos énfasis en nuestro curso de Change Makers porque, si no se hace hincapié en estos dos factores, es muy difícil crear equipos que funcionen adecuadamente y, por lo tanto, se complica cualquier cambio organizacional que queramos hacer.

Si buscas cambio, debes empezar creando un equipo bien engranado, multidisciplinar, pero que funcione con una perspectiva unificada.

 

¿Cómo se alinea un equipo de autogestión?

–  En primer lugar, tenemos que tener una primera conversación en la que todos los componentes del equipo, pongan encima de la mesa de forma clara y transparente sus objetivos y expectativas particulares. En este momento es muy importante crear un clima cómodo para poder compartir libremente

– Entre todos, es interesante acordar cuál es el objetivo a perseguir, y que todos los integrantes estén de acuerdo con él. Al fin y al cabo, es sobre lo que van a estar trabajando en ese proyecto en concreto

– También es importante fijar unas fases claras y unos tiempos bien definidos para su ejecución… Y que todos estemos de acuerdo

– Es fundamental también que los roles de los distintos miembros del grupo queden claros y definidos. Que cada uno sepa qué papel desempeña en el equipo, que se espera de su papel y que puede esperar esa persona de las demás

– Quizás pueda ayudarte para definir todo esto una herramienta muy interesante que se llama IDOARRT

 

Cómo cohesionamos un equipo

La clave de todo es dar feedback, y adoptar este hábito para utilizarlo con frecuencia. Podemos utilizar este feedback en tres planos:

Feedback sobre el proyecto: se trata de las opiniones que se generan relacionadas con el proyecto que estamos desempeñando, es decir, que podemos mejorar de él que hemos aprendido para seguir iterando

Feedback sobre el equipo: cómo hemos funcionado, qué podemos ajustar y qué cambios podemos hacer para entendernos mejor y trabajar más cómodos todavía

Feedback sobre el individuo: a nivel personal, también es muy interesante que cada miembro del equipo aporte feedback constructivo a cada uno de sus compañeros. Esto es una información muy valiosa para que, cada cual, crezca y evoluciones tanto de forma profesional como personal

 

Como ves, nosotros estamos muy convencidos de que SÍ se puede crear un equipo autogestionado, siempre y cuando se haga este trabajo de alineamiento y cohesión, tanto antes de comenzar a trabajar en el proyecto, como tú del mismo.

De verdad creemos que esto forma parte del futuro de trabajo, y que todos estos hábitos y competencias son imprescindibles para agilizar el funcionamiento de las organizaciones.

Si te sientes identificado con este tema, entonces seguramente te interesa el programa que hemos preparado para el curso de Change Makers que empieza en unas semanas. En él, los alumnos desarrollan competencias clave para generar un cambio real en sus equipos y organizaciones, además de ver muchas herramientas interesantes y prácticas con las que hacerlo sólido y efectivo. ¡Échale un vistazo!